La sopa de pollo con fideos (chicken noodle soup) es la sopa reconfortante por excelencia en Estados Unidos. Un caldo dorado, pollo tierno, zanahoria, apio y fideos de huevo: nada más. Es el plato que muchas familias preparan cuando alguien está resfriado o cuando hace frío. Hecha en casa, con un caldo de verdad, no se parece en nada a la versión enlatada.

Un nombre con historia

Las sopas de pollo existen en casi todas las culturas, pero el nombre chicken noodle soup se popularizó en Estados Unidos en la década de 1930, con la versión enlatada de Campbell's. Las recetas con fideos de huevo llegaron con inmigrantes europeos, especialmente judíos y alemanes.

El caldo es lo importante

Empezar con un pollo entero o con muslos con hueso, marca la diferencia. Los huesos y la piel dan sabor y una ligera gelatina que aporta cuerpo. Una cocción tranquila, sin hervor violento, deja un líquido claro y dorado que no necesita añadidos.

Retirar la espuma

Al principio de la cocción aparece una espuma en la superficie. Retírala con una cuchara durante los primeros 10 minutos para mantener el caldo limpio. No es un paso difícil, pero tiene un efecto directo en la apariencia y en el sabor del resultado.

Verduras dos veces

Las primeras verduras dan sabor al caldo y después se desechan, porque ya han entregado todo lo que tenían. Las segundas, cortadas en rodajas, son las que se comen. Ese pequeño trabajo adicional evita que la sopa tenga verduras pasadas y sin color.

Sofreír para más sabor

Cocinar la cebolla, la zanahoria y el apio en mantequilla antes de añadir el caldo concentra su dulzor. Es un paso de apenas seis minutos, que aporta una base aromática más redonda que si simplemente las hirvieras.

Qué fideos usar

Los fideos de huevo anchos son los tradicionales, por su textura suave y su sabor. También puedes usar pasta corta, como coditos o farfalle. Si eres de los que gustan de lo casero, unos fideos hechos a mano convierten esta sopa en un plato especial.

Fideos sin pasarse

Los fideos siguen absorbiendo caldo aunque el fuego esté apagado. Si planeas guardar la sopa, cuécelos aparte y agrégalos a cada plato. Así evitas que se inflen y que la sopa quede sin líquido al día siguiente, un error muy habitual.

Sazón al final

Sala poco a poco y prueba una vez que el caldo esté terminado, porque se concentra al cocer. Una cucharada de jugo de limón sorprende por lo mucho que mejora el resultado: no se nota como tal, pero levanta todos los sabores.

Hierbas frescas

El perejil es el clásico, y el eneldo, frecuente en las cocinas de Europa del Este, aporta un aroma fresco. Agrégalos justo antes de servir para conservar su color. El tomillo fresco también funciona bien dentro del caldo durante la cocción.

¿Realmente ayuda en los resfriados?

La sopa de pollo tiene fama de remedio casero. Un caldo caliente hidrata, alivia la garganta y resulta fácil de comer cuando falta el apetito. No es un medicamento, pero pocas cosas reconfortan tanto cuando uno se siente mal.

Con pollo asado

Para una versión rápida, usa un pollo asado comprado. Hierve los huesos con agua y verduras durante 40 minutos, cuela y continúa con la receta. Es una excelente manera de aprovechar las sobras y tener una cena lista en poco tiempo.

Cómo guardar sopa de pollo

Dura cuatro días en la nevera. Si la congelas, hazlo sin fideos: el caldo con pollo y verduras aguanta tres meses. Basta con calentarlo y cocer fideos frescos y tendrás una sopa recién hecha cuando más la necesites.

Otros caldos de pollo

Para explorar otros sabores, prueba el caldo tlalpeño con chipotle, o la sopa de lima de Yucatán, muy aromática.

Más recetas de Estados Unidos

Guarda esta receta y anímate después con Bisque de Langosta (Lobster Bisque) o con Bisque de Camarón (Shrimp Bisque).

Para saber más

Si quieres ampliar la información sobre Sopa de Pollo, puedes consultar Caldo de pollo y Gastronomía de Estados Unidos en Wikipedia.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar pechuga en lugar de pollo entero?

Sí, pero el caldo tendrá menos sabor. Si la usas, añade huesos o unas alitas y retira la pechuga en cuanto esté cocida para que no se reseque.

¿Por qué se turbió mi caldo?

Probablemente hirvió con demasiada fuerza. Mantén un hervor suave, retira la espuma y evita remover mientras se cocina, para que quede limpio.

¿Se puede hacer sin gluten?

Sí. Sustituye los fideos de huevo por pasta de arroz o sin gluten, cuécelos aparte y agrégalos justo antes de servir para que mantengan su textura.